Científicos japoneses han desarrollado un helado suave que resiste temperaturas extremas de hasta 40°C sin derretirse, incluso expuesto a una llama directa.
El helado tradicional se derrite rápidamente en días calurosos debido a su composición de leche, azúcar y aromatizantes congelados. Sin embargo, un equipo liderado por el profesor emérito Tomihisa Ota, de la Universidad de Kanazawa, ha creado una versión revolucionaria que mantiene su forma en condiciones adversas.
El origen de esta innovación surgió tras el terremoto y tsunami de Tōhoku en 2011, que afectó cultivos de fresas en Japón. Muchas frutas quedaron deformes y sin compradores, lo que llevó al Centro de Investigación para el Desarrollo de Bioterapia a explorar el polifenol extraído de ellas. Un chef local experimentó incorporándolo a postres, notando que endurecía la crema al impedir la separación de agua y aceite.
"El polifenol líquido tiene propiedades que dificultan la separación del agua y el aceite, permitiendo que el helado conserve su forma original por más tiempo y resista el derretimiento", explicó Ota al periódico japonés The Asahi Shimbun.
Con esta tecnología, se lanzaron las paletas Kanazawa Ice en Japón el verano pasado. Resistieron sol intenso y secadores de pelo. Ahora, presentan helado suave que soporta 40°C y se puede incendiar sin perder forma.
Por ahora, solo disponible en Japón, sin planes de exportación.