La fruta del pan, cultivada desde el sudeste asiático hasta Hawái, ofrece un sabor único que combina pan recién horneado, plátano y patata. En regiones tropicales, este fruto espinoso ovalado es un alimento básico rico en almidón, conocido como 'ulu' en Hawái. Sus beneficios van más allá del sabor: pariente de la jaca, es una solución prometedora contra la inseguridad alimentaria. Una sola fruta pesa unos 3,1 kg (hasta 5,4 kg) y proporciona carbohidratos suficientes para una familia de cinco, según Global Mana.
El árbol del pan (Artocarpus altilis) es una de las plantas alimentarias más productivas del mundo, con 50-150 frutos al año que pueden sostener a una familia de cuatro durante décadas.
Diane Ragone, directora del Instituto del Árbol del Pan del Jardín Botánico Tropical Nacional (NTBG) de Hawái, destaca su sostenibilidad: "Ha sido un cultivo de subsistencia clave en comunidades tropicales. En la última década, se planta más para seguridad alimentaria y económica, promoviendo la agricultura regenerativa".
Breve historia del árbol del pan
Originaria de Nueva Guinea, la fruta del pan llegó a las islas del Pacífico hace milenios. Exploradores la llevaron a Jamaica como "alimento para esclavos", pero tardó 50 años en popularizarse. En Hawái, los polinesios la introdujeron siglos atrás; antiguas arboledas sostenían a 75.000 personas, según Tour Maui. Hoy crece en trópicos como Nicaragua, Puerto Rico, Ghana y Myanmar. Perecedera, se envía fresca vía minoristas como Miami Fruit.
Un árbol produce 50-150 frutos al año, sosteniendo familias por décadas. Cómo comer fruta del pan
Segura en todas sus etapas, según NTBG. Madura y firme: hervida, al vapor o horneada, sustituye patatas o pasta. Verde: sabor a alcachofa, ideal para frituras. Muy madura: cremosa y dulce, para postres o purés infantiles. Procesos innovadores incluyen harina sin gluten, chips, tostones y licores, impulsados por emprendedores locales, indica Ragone.
Popular frita como patatas. Ventajas nutricionales y ecológicas
Rica en carbohidratos complejos, fibra y minerales (potasio, calcio, hierro, magnesio, fósforo, zinc, manganeso). Sin gluten, ideal molida en harina. Repelente natural de mosquitos (flor masculina), savia selladora, fibras para textiles. Mejora suelos, reduce CO2 y alberga polinizadores, según NTBG.
Fuente de carbohidratos, fibra y minerales esenciales. Publicado originalmente: 15 de octubre de 2020