Cocinar tocino en el horno, en lugar de freírlo en sartén, produce un resultado más crujiente y con menos grasa. El tocino es un clásico de la cocina que conquista paladares, estimula los sentidos e incluso tiene su propio día mundial. Los humanos lo consumimos desde hace más de 4.000 años, aunque no se popularizó como desayuno hasta la década de 1920, gracias a una campaña de Beech-Nut Packing Company. Sus orígenes se remontan al Imperio Romano, donde los campesinos usaban la grasa de tocino en sus recetas.
Procedente de la panza, espalda o costados del cerdo, el tocino se cura sumergiendo la carne cruda en sal, nitratos y a veces azúcar, antes de ahumarlo. Este proceso le confiere su sabor umami intenso, robusto y su color rojizo característico.
Freír en sartén es el método tradicional, pero deja el tocino más grasiento y genera salpicaduras. Hornear en el horno reduce la grasa, evita el desastre en la cocina y permite preparar grandes cantidades con un resultado uniformemente crujiente. Lo mejor: es sencillo. Sigue estos pasos expertos.
Método para Hornear Tocino Perfecto
- Precalienta el horno a 200 °C (400 °F).
- Cubre una bandeja para hornear con papel pergamino o aluminio para facilitar la limpieza. (Tip: guarda la grasa renderizada para cocinar después).
- Coloca una rejilla apta para horno sobre la bandeja y rocíala ligeramente con aceite en spray para evitar que se pegue.
- Coloca las tiras de tocino en una sola capa sobre la rejilla y mete la bandeja en el horno precalentado.
- Hornea hasta que esté dorado oscuro y crujiente en los bordes: 10-12 minutos para tocino normal, 15-18 para corte grueso. Gira la bandeja a la mitad del tiempo.
- Retira del horno, transfiere a un plato con toallas de papel para escurrir y sirve inmediatamente.
Nota: El tiempo exacto varía según el grosor y el nivel de crujiente deseado. Ajusta según tu preferencia.