Los alimentos que consumimos influyen en casi todos los aspectos de nuestra salud. Algunos ayudan a controlar la hipertensión, la glucemia elevada o el colesterol alto; otros mejoran la salud intestinal y los niveles de energía. No sorprende, por tanto, que un reciente estudio israelí haya identificado la dieta ideal para preservar la salud cerebral durante el envejecimiento: el estilo de vida mediterráneo.
¿Qué es la neurodegeneración?
La salud cerebral es crucial, especialmente con la edad. Las neuronas, que nos han sostenido desde el nacimiento, comienzan a fatigarse, lo que puede derivar en enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson. Estas patologías neurodegenerativas surgen cuando las células del sistema nervioso central dejan de funcionar o mueren. Aunque el daño es irreversible, un estudio reciente demuestra que se puede ralentizar este proceso.
El ensayo, liderado por la Prof. Iris Shai, analizó datos de 284 participantes de 31 a 82 años, divididos en tres grupos con dietas distintas: pautas saludables estándar, mediterránea y mediterránea verde. El grupo mediterráneo recibió nueces ricas en polifenoles; el verde, verduras con estos compuestos (como té verde diario y batidos de Mankai, una planta acuática), además de reducir carne roja y procesada. Todos practicaron ejercicio aeróbico. Se realizaron resonancias magnéticas cerebrales antes y después (18-24 meses) para evaluar la neurodegeneración.
¿Cómo impactó la dieta mediterránea en la salud cerebral?
Los resultados mostraron una notable reducción de la atrofia cerebral en los grupos mediterráneos, con efectos más pronunciados en la dieta verde, especialmente en mayores de 50 años. La Prof. Shai atribuye esto a los polifenoles: "La abundancia de polifenoles en alimentos vegetales explica en parte estos beneficios, gracias a sus metabolitos antioxidantes y antiinflamatorios. Pueden cruzar la barrera hematoencefálica, reducir la neuroinflamación y promover la neurogénesis en el hipocampo".
En resumen, los polifenoles combaten la inflamación neuronal y fomentan el crecimiento celular, contrarrestando directamente la neurodegeneración.
¿Qué es la dieta mediterránea?
Originaria de países mediterráneos como Grecia, Italia y España, esta dieta prioriza frutas y verduras frescas, lácteos bajos en grasa (como feta o manchego), aceite de oliva, cereales integrales, nueces, semillas, pescados y cantidades moderadas de carnes como pollo.