En el pasado, la trehalosa —un azúcar natural presente en jugos de frutas, pasteles y chicles— se consideraba beneficiosa para la salud e incluso para prolongar la vida. Sin embargo, un estudio reciente del Baylor College of Medicine revela que este aditivo podría estar fomentando el crecimiento de la superbacteria Clostridium difficile (C. difficile), una amenaza grave para la salud pública.
¿Qué es C. difficile?
Bacteria Clostridium difficile, ilustración por computadora. (Crédito: Getty Images)
C. difficile provoca infecciones graves como diarrea potencialmente mortal, megacolon tóxico (dilatación anormal del intestino grueso con shock, fiebre o dolor abdominal), colitis, insuficiencia orgánica y, en casos severos, la muerte.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU., en 2011 casi 500.000 personas se infectaron, con más de 29.000 muertes en los primeros 30 días tras el diagnóstico y 15.000 directamente atribuibles a la infección.
En 2013, los CDC clasificaron a C. difficile como una amenaza "urgente", colocándola entre las tres principales de 18 microbios resistentes a antibióticos.
Los científicos investigaron las causas. Aunque los antibióticos se señalaban por generar resistencia, expertos del Baylor College of Medicine analizaron dos cepas de C. difficile y descubrieron que utilizaban la trehalosa —un edulcorante común— como fuente principal de energía, fortaleciéndose con ella.
En experimentos con ratones, aquellos con dietas ricas en trehalosa mostraron mayor mortalidad, confirmando que la bacteria se vuelve más virulenta al consumir este azúcar.
La trehalosa en la industria alimentaria
El aumento de casos se vincula al uso masivo de trehalosa en edulcorantes, galletas y pasteles preenvasados.
"Aunque se considera un azúcar ideal para la industria alimentaria, su uso en EE.UU. y Europa era limitado antes del 2000 por su alto costo (unos 700 USD/kg)", explican los autores del estudio. "Un nuevo método enzimático de producción a partir de almidón lo redujo a unos 3 USD/kg, impulsando su adopción".
"Es imposible conocer todos los detalles de las epidemias recientes de C. difficile, pero la evidencia apunta a la trehalosa como un factor inesperado", concluyen.
No obstante, esta evidencia no prueba causalidad directa en humanos sanos. No hay riesgo inminente por consumirla en moderación.
"Si un hospital o centro de cuidados prolongados enfrenta un brote de cepas RT027 o RT078 de C. difficile, se recomienda restringir la trehalosa en las dietas de pacientes", afirma el profesor Robert A. Britton, de virología molecular y microbiología en el Baylor College of Medicine, a MedicalNewsToday.
Estos hallazgos, publicados en revistas científicas revisadas por pares, destacan la necesidad de más investigación, pero no justifican pánico generalizado fuera de entornos de alto riesgo.