Si sueñas con disfrutar dulces sin comprometer tu salud, la alulosa podría ser la solución. Este edulcorante bajo en calorías, conocido químicamente como psicosa, ha generado entusiasmo en nutrición y salud. Producido por Tate & Lyle (creadores de Splenda), se considera un "azúcar raro" presente naturalmente en pequeñas cantidades en trigo, jaca, higos, pasas, salsa de caramelo, jarabe de arce y azúcar moreno.
Según el Calorie Control Council, una organización sin fines de lucro, la alulosa luce, se hornea y sabe como el azúcar real sin elevar los niveles de glucosa en sangre. Ofrece un 90% menos de calorías que el azúcar común y carece del regusto artificial de otros sustitutos.
La alulosa es un monosacárido, a diferencia de la sacarosa (azúcar de mesa), un disacárido de glucosa y fructosa. Comparte fórmula química con el azúcar tradicional, salvo la disposición de hidrógeno y oxígeno, siendo un 70% tan dulce y con un sabor limpio, aunque se produce enzimáticamente de forma natural.
La FDA de EE.UU. la clasifica como GRAS (generalmente reconocida como segura), aunque no está aprobada en Europa.
¿Es saludable la alulosa?
Edulcorantes artificiales como sacarina, aspartamo o sucralosa han mostrado riesgos: un revisión canadiense de 2017 (37 estudios, hasta 10 años) los vinculó a aumento de peso, obesidad, hipertensión, diabetes y enfermedades cardíacas.
Un estudio de 2014 en Journal of Toxicology and Environmental Health, Part A halló que sucralosa, maltodextrina y glucosa alteran bacterias intestinales beneficiosas, favoreciendo obesidad.
Sin embargo, la alulosa promete beneficios. "Aunque estudios humanos son limitados, reduce glucosa e insulina, ideal para diabéticos", explica Erin Palinski-Wade, RD, CDE, autora de La dieta 2 días para diabetes. Estudios en animales indican reducción de grasa visceral.
Un ensayo de 2017 en Journal of Agricultural and Food Chemistry mostró que ratas con jarabe de alulosa ganaron menos peso, menos grasa abdominal y bajos niveles de glucosa/insulina vs. jarabe de maíz alto en fructosa.
Se absorbe en sangre pero se excreta por orina sin metabolizarse, sin elevar glucosa/insulina. Resiste fermentación intestinal, evitando gases. No se reportan efectos adversos con consumo moderado, aunque posibles sensibilidades individuales existen.
Alulosa: Conclusión
Se incorporará en bebidas, postres, dulces, aderezos, mermeladas y salsas. Find Market Research prevé crecimiento hasta 2025.
Palinski-Wade es optimista pero advierte: se necesitan más estudios. Ninguna dieta debe abusar de edulcorantes, calóricos o no.