
Las fiestas navideñas son sinónimo de dulces y celebraciones, pero la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) emite una alerta importante: las pequeñas bolitas plateadas usadas como decoración en galletas, cupcakes y postres no son comestibles. Si en tu infancia te advirtieron que eran tóxicas, tenían razón.
Conocidas como dragées o grageas plateadas, estas decoraciones han sido objeto de restricciones desde la promulgación de la Ley de Alimentos y Medicamentos de 1906, que prohibió su uso como aditivos alimentarios. Hoy, se venden "solo para decoración" en 49 estados de EE.UU., mientras que California las prohibió tras una demanda en 2003.
¿Por qué ingerir plata puede ser perjudicial?
La plata está presente en bajas cantidades en alimentos, agua y aire, según la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades (ATSDR). Exposiciones comunes incluyen hobbies como la fotografía o joyería, o ciertos medicamentos. Sin embargo, los efectos adversos solo ocurren con exposición prolongada (meses o años), no por un consumo accidental ocasional. La mayor parte de la plata ingerida se elimina del cuerpo en una semana.
No obstante, la exposición crónica laboral, como en plantas químicas, puede causar argiria, una condición que tiñe la piel, uñas y mucosas de azul o gris azulado de forma permanente. Un caso reportado en 2015 en el Indian Journal of Dermatology describió encías azules y riesgo de insuficiencia renal. La ATSDR confirma que la coloración es irreversible.

Paul Karason en 2008. (Crédito: Getty Images)
En 2008, Paul Karason, conocido como el "hombre azul", apareció en el programa TODAY tras desarrollar argiria por automedicarse con plata coloidal para tratar dermatitis (la FDA la declaró insegura en 1999). Falleció en 2013 por causas no relacionadas.
Ingerir una o dos grageas accidentalmente no causa argiria, pero la FDA las considera "inseguras" como ingrediente. Opta por chispas comestibles certificadas para disfrutar unas fiestas seguras.
Fuente: Huffington Post