¿Alguna vez has esperado ansiosamente a que se cocine una olla de arroz, solo para descubrir un desastre blando y pegajoso al levantar la tapa? Es frustrante después de toda la preparación para una comida perfecta. Afortunadamente, existe un truco sencillo para evitarlo.
Revisa la parte trasera de tu bolsa de arroz: notarás un paso que muchos omitimos: enjuagar los granos. Puede parecer innecesario, pero tiene un propósito clave.
Según los expertos de Cook's Illustrated, enjuagar el arroz antes de cocinarlo es el mejor método para obtener granos sueltos e individuales, en lugar de una masa gomosa. Este lavado rápido elimina el exceso de almidón responsable de esa textura indeseada.
Puedes agitar el arroz en un recipiente con agua fría y verterla con cuidado (¡sin perder granos!), o usar un colador de malla fina bajo el chorro de agua. Opciones económicas incluyen el juego de tres tamaños de Cuisinart (12,99 $, Amazon).
Nuestro jefe de redacción en FIRST lo confirma con el método persa tradicional de su familia, que lava el arroz al menos cinco veces. La chef Samin Nosrat, autora de Salt, Fat, Acid, Heat: Mastering the Elements of Good Cooking (20,99 $, Amazon), lo respalda en su receta de arroz "persa-ish". Si has leído el libro o visto su serie de Netflix, sabes que es confiable.
Claro, algunas recetas como el risotto o el sushi requieren cremosidad o pegajosidad, así que no enjuagues en esos casos. Para arroz suelto, pruébalo la próxima vez: te sorprenderá la diferencia.
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