¿Verduras de hoja verde a punto de marchitarse en tu nevera porque has comido demasiada pasta esta semana? Combina lo mejor de ambos mundos con esta técnica sencilla que incorpora vitaminas, fibra y un vibrante color verde a tu pasta casera. Esta masa es un tercio verduras puras, mucho más saludable que espiralizar tubérculos. La proporción base es 3 partes de harina por 2 partes de ingrediente húmedo (agua, huevo o puré de verduras). El resultado es tan delicioso que te preguntarás por qué no lo hacías antes. Ideal para cenas familiares, recetas infantiles y fotos perfectas en Instagram.

Resumen de la receta
Tiempo total: 1 hora 30 minutos
Rendimiento: 1 libra (aprox. 450 g) de pasta cruda
Ingredientes
- 100 g de verduras de hoja verde (espinacas, kale o acelgas)
- 200 g de harina para pasta (preferible King Arthur o harina todo uso), más extra para espolvorear
- Sal, al gusto
Instrucciones
- Paso 1: Lava las verduras y córtalas en trozos de 2-3 cm. Retira tallos duros (guárdalos para pesto o caldo).
- Paso 2: Cuece las verduras en agua hirviendo con sal 2 minutos. Transfiere a agua helada para fijar el color. Escurre, escurre bien y haz puré con batidora o procesador. Agrega gotas de agua si está seco.
- Paso 3: Forma un volcán con la harina en una superficie limpia. Añade sal y puré en el centro. Mezcla con tenedor o manos hasta formar bola. Si está seca, añade agua con sal gota a gota. Amasa hasta suave, forma bola, envuelve y reposa 1 hora (o hasta 1 día).
- Paso 4: Divide en 4 partes (envuelve las otras). Estira una por rodillo de pasta desde el grosor mayor, doblando y enharinando. Baja hasta ajuste 4-5 (no más delgada por ser delicada). Usa rodillo manual hasta 3 mm si no tienes máquina. Deja reposar enharinada.
- Paso 5: Repite con resto. Corta en fideos largos o usa cortador para formas deseadas.
- Paso 6: Seca al aire. Cuece en agua abundante con sal hasta al dente. Guarda en nevera 5 días o congelador 3 meses.