No lo vi venir, pero las donas han conquistado el metro de Kansas City. Hace 25 años, solo unas pocas tiendas familiares ofrecían opciones limitadas. Hoy, nuevas cadenas y conceptos independientes brotan por toda la ciudad. En los últimos meses, cuatro cadenas nacionales y un productor local han abierto o planean abrir locales en KC.
Para analizar este boom, conversé con Jill Silva, periodista gastronómica, amiga y exeditora de alimentos. "Las donas están en cafeterías y locales pequeños. Son la nueva magdalena: siempre existieron, pero ahora son divertidas y juguetones, y el público responde", explicó Silva.

Nos reunimos en Donutology de Westport, ideal para devorar sus mini donas innovadoras mientras charlábamos. Este concepto ofrece 40.000 combinaciones de sabores, glaseados y toppings para crear la dona perfecta, según su web. "Surgió porque se agotaban las donas clásicas en mis Daylight Donut. Quería donas frescas todo el día, personalizables", contó Andrew Cameron, fundador de Donutology. El éxito ha generado interés en franquiciar.
Silva destaca que Donutology atrae a una nueva demografía con sabores únicos, horarios nocturnos y colaboraciones como Charlie Hustle y Polly's Pop. "Antes, las tiendas abrían temprano y cerraban al mediodía. Ahora, como Donutology, están abiertas hasta tarde, atrayendo a jóvenes", señaló.
No solo Donutology: Hurts Donut Company en Ward Parkway Center opera 24/7. Silva prevé el regreso de bares de cócteles con donas tras el cierre de Donut Lounge.
La personalización es clave. "Donutology lo hace, igual que Duck Donuts (recién en Ranch Mart desde Carolina del Norte, una de las cadenas de más rápido crecimiento) y The Dapper Doughnut en The Legends. Ofrecen opciones y atraen a jóvenes con horarios extendidos", afirmó Silva.
¿Hay sitio para clásicos como LaMar's, Donut King, Big Daddy's y Ray's ante la Generación X y millennials? "Sí. Lleva a tus hijos a Donutology para personalizar, pero elige tradicionales para una glaseada y café. Todos conviven", respondió Silva.
En resumen, hipsters y baby boomers coexisten en esta revolución. Disfruté Donutology y volveré, pero mi lealtad persiste con el long john de chocolate, canela twist o glaseado de LaMar's.