Con el paso de los años y las millas acumuladas, las articulaciones de carga en mochileros —principalmente rodillas y caderas— sufren el desgaste del cartílago, esa protección natural entre los huesos. El resultado frecuente es la osteoartritis, la causa principal de dolor articular. La mayoría de excursionistas de mediana edad recurre a analgésicos, que alivian síntomas pero no detienen el deterioro del cartílago.
Una solución a largo plazo, respaldada por investigaciones recientes, es la glucosamina. Esta sustancia, producida naturalmente por el cuerpo, se absorbe eficientemente por el cartílago cuando se toma como suplemento. En un estudio con más de 100 personas con osteoartritis leve a moderada, 1.500 mg diarios durante 3 años redujeron el dolor y la discapacidad en un 20-25% respecto al grupo placebo. No se reportaron efectos secundarios adversos.
Los suplementos de glucosamina suelen combinarse con sulfato de condroitina, otra sustancia natural para formar cartílago. Sin embargo, expertos señalan que el cuerpo absorbe poca condroitina suplementaria, lo que encarece innecesariamente el producto. Si decides probar glucosamina —siempre con aprobación médica—, elige la fórmula sin condroitina.