No desperdicies tu cosecha de tomates: enlátalos y disfrútalos todo el año. Descubre fotos de tomates heirloom. Cultivar tomates en casa es sencillo, incluso para principiantes. Con un espacio reducido, como el porche de un apartamento, puedes obtener estos vegetales jugosos y sabrosos. El desafío surge cuando la producción excede el consumo. Tras regalar a amigos y familia, evita el compost: enlata los sobrantes. Es más fácil de lo que imaginas y te permite saborearlos durante meses.
Contenido- Conozca su altitud
- Sea creativo
- Agregar ácido
- Usar acero inoxidable
- Elija los mejores tomates
1. Conozca su altitud
La altitud afecta el proceso de enlatado, especialmente para novatos. La mayoría de recetas asumen menos de 1.000 pies (305 m) sobre el nivel del mar. Si vives en Denver o zonas elevadas, ajusta: suma 1 minuto de ebullición por cada 1.000 pies adicionales para garantizar la seguridad.
¿Sabías?
Los tomates originarios de Sudamérica migraron al norte, llegando a exploradores europeos.
2. Sea creativo
Rellena tus tomates con otros vegetales para más sabor. No te limites a tomates stewed. Corta en cubos, prepara salsa para pasta, salsa de carne, ketchup, jugo o barbacoa casera. Añade okra o calabacín del huerto para potenciar sabor, vitaminas y minerales.
3. Agregue ácido
Las variedades modernas de tomates tienen menor acidez (pH más alto). Para seguridad, añade 2 cucharadas de jugo de limón embotellado por litro de tomates, o ½ cucharadita de ácido cítrico. Equilibra con azúcar si es necesario; no altera el sabor perceptible.
¿Sabías?
Aunque botánicamente frutas, EE.UU. los clasifica como vegetales comercialmente.
4. Use acero inoxidable
Frascos de vidrio son una opción segura además del acero inoxidable. El ácido del tomate reacciona con aluminio o cobre, causando decoloración o sabor amargo. Evita espátulas de madera por transferencia de olores. Usa acero inoxidable para preservar el sabor puro.
5. Elija los mejores tomates
Selecciona tomates en pico de madurez: sanos, sin enfermedades, color uniforme, piel tensa, sin magulladuras ni exposición a heladas (reduce acidez). Almacena frescos con tallo abajo a temperatura ambiente para máxima duración.
¿Sabías?
Para mayor vida útil en despensa, guarda tomates frescos con tallo hacia abajo a temperatura ambiente.