Un clásico del verano, las carnes a la parrilla son irresistibles recién salidas del fuego y glaseadas con una buena salsa. En lugar de optar por salsas comerciales envasadas, prepara tu propia salsa barbacoa casera. Así controlarás el sabor, el nivel de picante y la calidad de los ingredientes. Tus invitados quedarán encantados y pedirán la receta. Sigue estos pasos expertos para lograrlo.
Ingredientes necesarios:
- 7 onzas (198 g) de pasta de tomate
- ¾ taza de azúcar morena oscura
- 3 cucharadas de mostaza Dijon picante
- 2 cucharadas de mezcla de condimentos para barbacoa
- 2 cucharadas de salsa Worcestershire
- 1 cucharadita de sal kosher
- ½ cucharadita de pimienta negra molida
- 4 tazas de agua
Instrucciones paso a paso:
- Combina todos los ingredientes en una cacerola grande.
- Bate hasta obtener una mezcla homogénea y suave.
- Lleva a ebullición a fuego medio, removiendo ocasionalmente.
- Reduce el fuego y cocina a fuego lento durante 1 hora, revolviendo de vez en cuando. La salsa se reducirá a la mitad. Retírala del fuego cuando alcance la consistencia deseada [fuente: Robinson].
Unta esta salsa casera en costillas, bistecs, alitas de pollo o pollo frito. ¡Quedará espectacular!
Personalízala a tu gusto: para una versión más suave, sustituye la mostaza Dijon por mostaza amarilla. Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 2 semanas [fuente: Martha Stewart].