La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) ha actualizado las etiquetas nutricionales de los alimentos para ofrecer información más precisa y realista sobre ingredientes y su impacto en la salud.
Estas mejoras ayudan a los consumidores a tomar decisiones informadas. Las nuevas etiquetas empezaron a implementarse en algunos productos envasados desde noviembre de 2018. Para 2020, empresas con ventas anuales superiores a 10 millones de dólares debían adoptarlas, y en 2021, las más pequeñas. Durante la transición, coexistieron etiquetas antiguas y nuevas.
Los principales cambios incluyen:
- Tamaños de porciones realistas: Basados en el consumo habitual. Por ejemplo, una pinta de helado cuenta como una sola porción, ajustando calorías y nutrientes.
- Azúcares agregados: Ahora se detalla su cantidad, alineado con las Pautas Dietéticas para Estadounidenses 2015-2020 (menos del 10% de calorías diarias).
- Calorías de grasas eliminadas: Se prioriza el tipo de grasa; aceites vegetales y de nueces reducen riesgos cardíacos.
- Calorías destacadas: En fuente grande y negrita, para enfatizar su relación con obesidad, cáncer, diabetes y derrames cerebrales.
- Vitaminas A y C fuera, D y potasio incluidos: Enfoque en deficiencias comunes; A y C voluntarias.
- Porcentaje del valor diario: Explicación clara de la contribución de cada nutriente a la dieta diaria.
Consulta este video de la FDA para más detalles sobre los cambios.