La cúrcuma, ingrediente esencial del curry, se promociona como remedio para numerosos problemas de salud. ¿Cuáles beneficios son reales y cuáles exageraciones?
Tradicional en la cocina india y del Medio Oriente, la cúrcuma ha ganado popularidad mundial en los últimos años. "Hoy la encontrarás en recetas de lattes, curries y sopas", explica Melissa Majumdar, dietista registrada, portavoz de la Academia de Nutrición y Dietética y coordinadora de nutrición en Brigham and Women's Hospital de Boston, en una entrevista por correo electrónico.
Esta especia da su vibrante color amarillo al curry y, además de aromatizar platos, se usa con fines medicinales y rituales desde hace más de 4.000 años. Pariente del jengibre, se cultiva principalmente en India —donde el 80% de la producción mundial se consume diariamente—, aunque también en otras regiones de Asia y América Central.
Aunque genera entusiasmo, algunos dudan de su fama, similar a lo ocurrido con el aceite de pescado o de coco, cuya evidencia científica ha sido mixta. ¿Es la cúrcuma solo una moda o tiene base sólida?
La cúrcuma, la 'droga maravillosa'
Integrada en el Ayurveda —medicina tradicional que equilibra mente, cuerpo y espíritu—, se cree que potencia la energía general, según Majumdar.
Su compuesto activo, la curcumina, es responsable de sus propiedades. Se le atribuyen beneficios como mejorar la digestión, aliviar fiebre del heno, problemas cutáneos, respiratorios, gases, síndrome premenstrual, dolores de espalda e incluso Alzheimer. Destaca por sus efectos antiinflamatorios, al bloquear citoquinas y enzimas inflamatorias.
¿Lo respalda la ciencia? Un ensayo aleatorizado de 2012 con pacientes de artritis reumatoide comparó 500 mg de curcumina, 50 mg de diclofenaco sódico y su combinación: el grupo solo con curcumina mostró la mayor reducción en hinchazón y sensibilidad articular.
Otro estudio de 2014 en 107 personas con osteoartritis de rodilla equiparó 1.000 mg de curcumina con 800 mg de ibuprofeno, hallando alivio similar en el dolor al caminar. Sin embargo, los Institutos Nacionales de Salud (NIH) indican que las propiedades antiinflamatorias no están plenamente validadas por estudios rigurosos, aunque prometedores.
Investigaciones preliminares sugieren que los curcuminoides reducen infartos post-cirugía de bypass y dermatitis por radioterapia en cáncer de mama. Para la depresión, ensayos de 6-8 semanas muestran mejoras al combinarla con antidepresivos; un estudio de seis semanas la equiparó a fluoxetina (Prozac), sin efectos secundarios graves.
Cómo tomar cúrcuma
Aunque no cuenta con aprobación médica total, la NIH considera sus componentes "generalmente seguros". Dosis altas o prolongadas pueden causar molestias gastrointestinales.
Una cucharadita de cúrcuma aporta unos 200 mg de curcumina; incorpora tres al día en comidas (prueba curries, sopas o lattes). Suplementos de curcumina (500-1.000 mg/día) son accesibles en herbolarios para combatir inflamación.
Consulta a tu médico: la piperina en suplementos mejora absorción, pero puede interferir con fármacos para convulsiones o hipertensión, elevando su toxicidad.
Publicado originalmente: 10 de octubre de 2018
Preguntas frecuentes sobre la cúrcuma
¿Cuáles son los beneficios para la salud de la cúrcuma?
Apoya digestión, fiebre del heno, salud cutánea, respiratoria, alivia gases, SPM, dolores de espalda y artritis. Es potente antiinflamatorio, reduciendo dolor asociado.
¿Cuánta cúrcuma debo tomar al día?
Dosis de 500-1.000 mg son seguras; la dieta india aporta 2.000-2.500 mg diarios. Tres cucharaditas (unos 6 g) son ideales.
¿Qué alimentos saben mejor con cúrcuma?
Ideal en curries, guisos, batidos y lattes. Busca recetas en línea.
¿Puedo tomar cápsulas de cúrcuma todos los días?
Sí, con curcumina pura, son seguras; informa a tu médico por posibles interacciones.
¿Dónde crece la cúrcuma?
Principalmente en India, también Asia y América Central.
¿Cuáles son los efectos negativos de la cúrcuma?
Mancho superficies por su color; evita en manos, tablas y ropa clara.