Los panaderos profesionales aseguran que las balanzas ofrecen resultados superiores a las tazas medidoras. Los aficionados estadounidenses que buscan recrear auténticos scones británicos se sorprenden al abrir un libro de cocina del Reino Unido o descargar una receta de la BBC: los ingredientes se miden en pesos (gramos u onzas), no en tazas al estilo americano.
No solo los británicos optan por esta método. Los panaderos profesionales en EE. UU. también lo prefieren por su precisión y menor desorden.
"Una vez que aprendes a pesar los ingredientes, no quieres volver a medir por volumen", explica Sharon Davis, directora de desarrollo de programas de la Home Baking Association, en una entrevista por correo. "Un bol, sin tazas que lavar, y resultados precisos... ¡es ideal!".
¿Por qué son superiores los pesos? La balanza es exacta, mientras que las tazas medidoras a menudo fallan. Muchas no cumplen estándares de pruebas culinarias, según Davis. Además, los usuarios caseros cometen errores frecuentes.
Davis ilustra con un cocinero que mide 3 tazas de harina: "La empaca o sumerge en la bolsa y nivela. Cada taza puede tener de 2 cucharadas a 1/4 más porque no mide bien, usa tazas líquidas para secos o herramientas no estándar. Así, añade 3/4 taza extra (o menos) a una receta de pan, pastel o muffin". ¿Resultado? "Masa demasiado líquida, pegajosa o seca: panes como ladrillos o cupcakes hundidos".
¿Por qué persisten las tazas en EE. UU.? Se enseñan así, son intuitivas (de la era del 'horneado a ojo') y las balanzas aún no son comunes en hogares.
Usar una balanza (desde 15 hasta 35 dólares) es sencillo: enciéndela, pon el bol, pulsa 'tara' para zerar, selecciona unidades (gramos, onzas) y añade hasta el peso deseado. Este video de la Home Baking Association demuestra el proceso y cómo las tazas varían.
¿No estás listo para balanzas? Invierte en tazas estandarizadas para volumen seco y líquido, no uses vasos improvisados.