El azúcar extrafino, también conocido como caster sugar en el Reino Unido o azúcar superfino en EE. UU., es un tipo de azúcar más fino que el granulada regular, pero más grueso que el azúcar glas o en polvo para repostería. Sus cristales diminutos se disuelven rápidamente, incluso en líquidos fríos, lo que lo hace ideal para preparaciones delicadas.
Gracias a estas características, se utiliza en postres suaves como bizcochos esponjosos, merengues, soufflés y pudines. También es perfecto como edulcorante en cócteles, donde muchos bartenders lo prefieren sobre el jarabe simple por su disolución inmediata.
En EE. UU., el azúcar extrafino no es tan común, pero puedes sustituirlo por azúcar granulada regular con algunos ajustes. El resultado puede ser un poco más denso y granulado, aunque el sabor se mantendrá excelente. Para mejorar los resultados, sigue estos trucos recomendados por expertos como Bob's Red Mill:
- Usa mantequilla más fría y firme al cremar con el azúcar granulada. Esto permite que los cristales se rompan en partículas más finas durante el batido prolongado. - Para merengues, bate las claras de huevo a baja velocidad, dando tiempo a que los granos de azúcar se descompongan.
O fabrica tu propio azúcar extrafino en casa: coloca azúcar granulada en una licuadora, procesador de alimentos o molinillo de café y muele por 1-2 minutos. Usa un poco más de lo indicado en la receta (1 taza de extrafino equivale a 1 taza + 2 cucharaditas de granulada) para compensar las pérdidas. ¡Evita moler en exceso para no convertirlo en azúcar glas, lo que podría hacer tus horneados demasiado livianos!