A medida que envejecemos, el declive cognitivo es común, pero hábitos como la dieta mediterránea y el ejercicio pueden preservarlo e incluso mejorarlo, según la ciencia actual.
Beneficios de la dieta mediterránea para la salud cerebral
Conocida por favorecer la salud intestinal, longevidad y reducir la depresión, la dieta mediterránea ahora demuestra potenciar la función cerebral cuando se combina con ejercicio.
En un estudio de la Universidad de Illinois y la Fuerza Aérea de EE.UU., participantes siguieron un programa de ejercicio de 12 semanas. Luego, se dividieron en dos grupos: uno recibió un suplemento rico en nutrientes mediterráneos (proteínas, luteína, omega-3, fosfolípidos, ácido fólico, vitaminas B y D) y el otro un placebo. Se evaluaron aptitud física y cognitiva (memoria, inteligencia fluida, función ejecutiva y tiempo de reacción) antes y después.
El grupo placebo mejoró en 5 de 6 medidas físicas y 4 de 8 cognitivas (memoria a corto plazo, episódica, tiempo de reacción ejecutiva e inteligencia fluida).
El grupo con suplemento mediterráneo destacó: mejoras en las 6 medidas físicas y 6 de 8 cognitivas. Avances clave incluyeron mayor memoria de trabajo, menor tiempo de reacción en inteligencia fluida, aumento de masa muscular magra y reducción de la frecuencia cardíaca en reposo.
La clave: combinar dieta y ejercicio
Este estudio resalta un estilo de vida integral para la salud cerebral. El ejercicio solo beneficia (el yoga dos veces por semana retrasa el deterioro), pero los nutrientes mediterráneos amplifican los efectos.
Adopte esta dieta: priorice pescado (salmón, atún, caballa), frutos secos y semillas (nueces, almendras, pipas de calabaza), aguacate, aceite de oliva virgen extra, frutas, verduras, huevos, aves magras, quinoa y yogur griego. Limite procesados, carnes como salchichas, aceites refinados (canola, soja) y azúcares (refrescos, dulces).
¡Mantenga su mente ágil por más tiempo!