Si te preguntas por qué escribo sobre el Enero Seco en marzo, bienvenido a la realidad de muchos. Un día es Navidad y planeas grandes cambios para el año nuevo; al siguiente, casi es San Patricio y las resoluciones siguen en el tintero.
Este año, planeaba unirme al Enero Seco, renunciando al alcohol un mes para controlar mejor mi consumo. Aunque no considero mi hábito problemático, noto que vacío mi copa de vino más rápido que mis amigos en el club de lectura y siempre pido un segundo trago en salidas post-pandemia (¡gracias a las vacunas!).
Sintiéndome culpable por no intentarlo en enero, consulté al Dr. Joseph Volpicelli, experto en adicciones y fundador del Centro Volpicelli, un centro de recuperación con tratamientos basados en evidencia para adicciones y abuso de sustancias. Para mi alivio, afirmó que para desafíos como Enero Seco u Octubre Sobrio, el calendario no es lo principal.
¿Es el Enero Seco una buena idea?
“Aunque desafíos como el Enero Seco funcionan para muchos, a menudo no abordan el porqué del consumo problemático ni enseñan a moderarlo a futuro”, explica el Dr. Volpicelli. “La terapia ayuda a identificar causas del exceso y a desarrollar habilidades para manejar el estrés de forma saludable”.
Además de terapia, recomienda un “Enero Húmedo” (moderación en vez de abstinencia total) si un mes completo abruma. “Períodos cortos de abstinencia revelan el impacto del alcohol”, añade. “No es todo o nada: muchas personas cometen ese error”.
La moderación suena ideal. ¿Hay beneficios en un desafío de sobriedad mensual? “Ofrece tiempo para reflexionar sobre hábitos”, dice. “Si bebes un día a la semana pero tomas seis tragos, podrías notar ‘hangxiety’ (ansiedad post-borrachera). Eliminar binge drinking (cuatro o más tragos para mujeres) identifica si el alcohol causa pensamientos negativos”.
¿Es problemático mi consumo de alcohol?
El Dr. Volpicelli advirtió que beber rápido y pedir más podría ser señal de alerta. “Estudios muestran que dificultad para controlar el consumo o aumento de urgencia tras los primeros tragos eleva el riesgo de adicción”, indica. “Registra días y cantidades para mayor conciencia”.
No estoy sola: “La pandemia incrementó el uso de alcohol para estrés y ansiedad”, confirma. Y aunque sea marzo, “puedes beneficiarte igual: entender malos hábitos, reducir gradualmente y reconocer ansiedad ligada al alcohol, sea 1 de enero o 14 de marzo”.