
Quizá no identifiques el hinojo a simple vista: su bulbo recuerda a una cebolla tierna cruzada con un puerro, con finas hojas similares al eneldo. Si lo ves en tu supermercado, añádelo sin dudar a tu carrito. Descubre sus impresionantes beneficios para la salud.
Beneficios para la salud del hinojo
Una taza de hinojo crudo aporta unas 27 calorías, 7 g de carbohidratos, 3 g de fibra y 1-2 g de proteína. Incluye el 12% de la ingesta diaria recomendada de vitamina C, además de manganeso, hierro, potasio y magnesio.
Lo más destacable son sus compuestos vegetales con potentes antioxidantes. Un estudio de 2014 analizó su aceite esencial y detectó 87 antioxidantes, como polifenoles con efectos antiinflamatorios que ayudan a prevenir cáncer, enfermedades cardíacas, deterioro neurológico y diabetes tipo 2.
Su alto contenido en fibra también beneficia el corazón: una taza cubre casi la mitad de la fibra diaria recomendada para reducir el colesterol y el riesgo cardiovascular.
Mejor aún, un artículo académico de 2018 revisó estudios sobre el hinojo en la menopausia. Las mujeres que tomaron suplementos mostraron mejoras en sequedad vaginal, función sexual, satisfacción íntima y sueño, gracias a los fitoestrógenos presentes en toda la planta.
¿Cómo sabe el hinojo?
Ahora que conoces sus virtudes, surge la duda: ¿a qué sabe? Toda la planta (bulbo, tallos y hojas) es comestible y tiene un sabor a regaliz suave. No temas que domine tus platos: cocínalo para atenuarlo, o córtalo crudo para ensaladas si prefieres su intensidad. Prueba asándolo con otras verduras.