El cáncer de mama es el tipo más común en mujeres y objeto de constante investigación para su prevención y tratamiento. Aunque el diagnóstico puede ser alarmante, los avances científicos ofrecen esperanza hacia una cura definitiva.
En octubre de 2018, científicos de la Universidad de St. Louis en Missouri publicaron resultados prometedores en el International Journal of Cancer Research and Treatment. Liderados por Chunfa Huang, PhD, analizaron el efecto de extractos de té verde, oolong, negro y oscuro en células de cáncer de mama. Los tés negro y oscuro no mostraron efectos, pero el té verde y el oolong inhibieron el crecimiento en seis líneas celulares, confirmando hallazgos previos sobre el verde y destacando el potencial del oolong.
Además, en la provincia china de Fujian, donde se consume mucho té oolong, las mujeres tienen un 35% menos de riesgo de desarrollar cáncer de mama que el promedio nacional. Las diagnosticadas presentan un 38% menos de probabilidades de fallecer por esta causa, y los grandes consumidores de té un 68% menos de mortalidad prematura general.
Se requieren más estudios para confirmar estos beneficios. Mientras tanto, incorporar té oolong o verde a la dieta diaria es una opción saludable, respaldada también por evidencia previa en control de peso y otros nutrientes.