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Por qué tu celular no pertenece a la mesa: fortalece los lazos familiares en la cena

Deja el teléfono a un lado. La cena es uno de los escasos momentos en que las familias pueden desconectarse del ajetreo laboral, escolar y extracurricular para dedicarse plenamente unos a otros. Sin embargo, una pantalla entre tú y tus hijos dificulta la conversación. Solo el 25% de las familias prohíbe todos los dispositivos electrónicos durante la cena, según una encuesta financiada por Dixie. Absorberse en el celular desalienta el diálogo cara a cara y distrae de este valioso instante para conectar.

La Dra. Michele Borba, experta en crianza y dinámicas familiares, destaca que las comidas son una oportunidad ideal para que los niños practiquen habilidades comunicativas y modales. Las distracciones electrónicas roban estos momentos educativos clave.

"Estamos ante niños que prefieren los mensajes de texto al habla directa", explica la Dra. Borba. "Son nativos digitales, pero observamos un declive en sus habilidades emocionales".

Los niños no son los únicos responsables: el 70% de los encuestados por Dixie indica que los padres son los más propensos a distraerse con sus teléfonos.

"A muchos niños les preocupa que los padres sean los mayores infractores", añade la Dra. Borba. "Los niños y adolescentes afirman sentirse más conectados durante las cenas familiares".

Las comidas en familia ofrecen beneficios más allá de la comunicación. Un estudio en el Journal of the American Dietetic Association vincula comer juntos en la adolescencia con mejores hábitos alimenticios en la adultez. Los que cenaban frecuentemente con su familia consumían más frutas y verduras nutritivas que aquellos con comidas familiares menos habituales.

Además, se asocia con menor riesgo de conductas peligrosas en adolescentes. Según el Journal of Adolescent Health, cuanto más comidas familiares tenían los estudiantes de 6.º a 12.º grado, menor era la probabilidad de consumo de alcohol, violencia, drogas o pérdida de peso excesiva. Aquellos que cenaban 5-7 veces por semana reportaban hasta cuatro veces más apoyo familiar, el doble de compromiso escolar y mayor motivación para el éxito.

Aunque estos estudios se centran en adolescentes, nunca es tarde para empezar. La vida familiar se complica con el crecimiento de los hijos, por lo que instaurar el hábito de comer juntos desde pequeños es esencial. No basta con estar físicamente presentes; se trata de conectar emocionalmente.

La Dra. Borba apoya la iniciativa "Dark for Dinner" de Dixie, que promueve enfocarse en la comida con el lema "Be More Here". Cada domingo, los participantes cambian su foto de perfil en redes por una imagen de la campaña, dejan dispositivos en otra habitación durante la cena y comparten momentos con #DarkForDinner.

Desconectarse una vez por semana es un excelente inicio. Haz de las cenas sin electrónicos una rutina y maximiza el tiempo de calidad familiar.

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Marissa Laliberte es pasante editorial en una revista para padres apasionados por correr, hornear y el café. Síguela en Twitter.

Imagen: Cena familiar vía Shutterstock.