Aunque se llame "mantequilla de maní", no contiene mantequilla real. Los humanos hemos desarrollado una curiosidad innata que nos impulsa a cuestionar lo cotidiano, lo que nos ayuda a comprender mejor el mundo. Esta actitud se extiende a la gastronomía, donde surgen preguntas intrigantes sobre alimentos comunes.
Uno de los condimentos más populares despierta dudas: ¿hay mantequilla en la mantequilla de maní? A continuación, respondemos con hechos históricos verificados.
Respuesta directa: No.
La mantequilla de maní tiene orígenes en los pueblos indígenas de América, como los aztecas y los incas, entre los siglos XIV y XV. Sin embargo, la primera patente moderna fue otorgada en 1884 a Marcellus Gilmore Edson, de Montreal, quien describió su producto de maní molido como similar en textura a la mantequilla o la manteca. George Washington Carver popularizó su cultivo, pero no inventó la mantequilla de maní. El nombre se debe precisamente a su consistencia cremosa, no a sus ingredientes.
La mayoría de las marcas comerciales, como Jif, Skippy y Peter Pan, incluyen maní molido con algo de azúcar y estabilizantes, pero ninguna mantequilla real. Existen versiones naturales que son solo maní puro.
Este alimento destaca por su sabor, textura y larga duración: un frasco sin abrir puede conservarse más de dos años. Es un clásico versátil en la cocina, aunque su nombre sea engañoso.
Publicado originalmente: 29 de diciembre de 2020