¿Cuántas dietas has probado solo para perder unas pocas libras o recuperar todo el peso después de un período de restricción? Para la mayoría, esto ocurre con demasiada frecuencia. Susan Peirce Thompson, PhD en neurociencia, desarrolló Bright Line Eating (BLE) para ayudar a superar este ciclo.
Tras recuperarse del abuso de sustancias en su adolescencia, la Dra. Thompson identificó patrones adictivos en sus hábitos alimenticios como adulta. "Durante años, mi vida fue un ciclo interminable: sueño insuficiente, atracones, aumento de peso, depresión, terapia, posgrado... y repetir", relata en su sitio web. Esto la llevó a un programa de 12 semanas para adicción a la comida, donde perdió 60 libras (de talla 16 a talla 4) en meses y eliminó su depresión de forma permanente.
Estudiando psicología y neurociencia de los hábitos alimenticios, creó BLE. En su web explica: "Los principios básicos son las Bright Lines: límites claros e inequívocos que no cruzamos, como un exfumador evita el cigarrillo pase lo que pase". Estos límites son: azúcar, harina, comidas y cantidades.
Azúcar y harina son, según su informe gratuito "Los tres errores enormes al intentar perder peso", sustancias refinadas que liberan dopamina en el cerebro, generando antojos. Incluyen dulces, pasteles, refrescos, pizza, pasta y papas fritas. Al eliminarlos completamente (incluso azúcares naturales añadidos), como un alcohólico evita la cerveza, se reprograma el cerebro. Thompson destaca que algunas personas son más susceptibles a la adicción alimentaria, similar al tabaco o alcohol.
Para comidas y cantidades, planifica y mide tres comidas diarias abundantes y nutritivas que satisfagan plenamente, minimizando tentaciones. Visita Bright Line Eating para más info, cuestionario de adicción y opciones como campamentos o desafío de 14 días. Consulta siempre a tu médico antes de cambios drásticos.