Disfruta de un tazón de borscht con tonos rubí intenso, cargado de cinco vegetales para una comida ultra saludable y nutritiva. Las remolachas, la col lombarda y las zanahorias aportan un sabor vibrante, un cuerpo sustancial y una gran cantidad de fibra vegetal que te mantendrá saciado por horas. La alcaravea tostada infunde el caldo con notas a nuez que armonizan perfectamente con los tubérculos terrosos. El caldo de res es tradicional para mayor riqueza, pero puedes optar por caldo de verduras en su versión vegetariana. Esta receta logra una textura cremosa ideal para cenas reconfortantes. Acompáñala con vino tinto especiado y pan de centeno untado con mantequilla.

Resumen de la receta
Tiempo de preparación: 20 minutos | Tiempo total: 40 minutos | Rendimiento: 6 porciones
Ingredientes
- ¼ taza de aceite de oliva
- ½ cucharadita de semillas de alcaravea
- 1 cebolla amarilla grande, picada
- 4 remolachas medianas, peladas y cortadas en cubos
- 1 cabeza pequeña de repollo rojo, cortado en trozos de ½ pulgada
- 2 zanahorias, finamente picadas
- 2 chirivías, finamente picadas
- 2 cucharadas de vinagre de sidra de manzana, dividido
- 6 tazas de caldo de res bajo en sodio
- 1½ cucharaditas de sal kosher
- ¼ cucharadita de pimienta negra recién molida
- Crema agria y eneldo fresco, para servir
- Pan de centeno con mantequilla, para servir
Instrucciones
- Paso 1: Calienta el aceite en una olla grande o cazuela holandesa a fuego medio-alto. Añade las semillas de alcaravea y cocina, removiendo frecuentemente, hasta que chisporroteen y estallen, unos 1 minuto. Incorpora la cebolla y cocina, removiendo ocasionalmente, hasta que esté blanda y dorada, de 5 a 7 minutos. Añade las remolachas, el repollo, las zanahorias, las chirivías y 1 cucharada de vinagre. Cocina, removiendo ocasionalmente, hasta que las verduras empiecen a ablandarse, unos 12 minutos.
- Paso 2: Vierte el caldo, la sal y la pimienta; lleva a ebullición. Reduce el fuego a medio-bajo, tapa y cocina a fuego lento hasta que las remolachas estén tiernas, unos 20 minutos. Añade la cucharada restante de vinagre. Sirve cada porción con una cucharada de crema agria y eneldo picado. Acompaña con pan de centeno untado con mantequilla.
Notas del chef
No hace falta cuchillo para el eneldo: simplemente rasga las hojas con las manos para una guarnición fresca y rápida.