En plena temporada de tomates, nada como destacarlos como protagonistas. Aunque amamos un buen BLT, preferimos disfrutarlos con aceite de oliva virgen extra y sal en escamas. Para variar, esta receta incorpora una cremosa ricotta casera y hierbas frescas que realzan su dulzor natural sin opacarlo. Sirve en un plato grande; duplica la cantidad si tienes invitados, ¡es irresistible!

Resumen de la receta
Tiempo práctico: 20 minutos | Tiempo total: 20 minutos | Rendimiento: 4 a 6 porciones
Información nutricional (por porción)
150 calorías; 11,5 g grasa (5 g saturada); 5,8 g proteína; 7,2 g carbohidratos; 1,9 g fibra; 3,9 g azúcares; 24,9 mg colesterol; 274,4 mg sodio.
Ingredientes
- 225 g (8 oz) de ricotta fresca
- 2 cucharadas de crema espesa
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, más extra para rociar
- ½ cucharadita de sal kosher, más al gusto
- ½ cucharadita de pimienta negra molida, más al gusto
- 900 g (2 lb) de tomates heirloom u otros tomates grandes, en rodajas de 0,6 a 1,2 cm de grosor
- Sal en escamas, para servir
- 1 taza de hierbas frescas tiernas (albahaca, cebollino y menta)
Instrucciones
- En un procesador de alimentos, combina la ricotta, la crema espesa, 2 cucharadas de aceite de oliva y ½ cucharadita cada una de sal kosher y pimienta negra. Procesa hasta obtener una crema suave, raspando los lados según sea necesario.
- Extiende la crema de ricotta en una capa fina sobre un plato grande para servir. Coloca las rodajas de tomate encima. Sazona con sal en escamas y pimienta al gusto. Rocía con aceite de oliva y espolvorea las hierbas frescas.