El pesto es increíblemente flexible: combina cualquier hierba o verdura verde tierna, nueces y queso duro siguiendo esta proporción probada. Los piñones son clásicos, pero caros; opta por nueces, pistachos o semillas de girasol. Tras rigurosas pruebas, descartamos tostar las nueces (no mejora el sabor) y confirmamos que blanquear las hierbas logra un verde intenso que no se oxida, incluso congelado.
Resumen de la receta
Tiempo de preparación: 15 minutos | Tiempo total: 15 minutos | Rendimiento: 2 ½ tazas
Ingredientes
- 2 cucharaditas de sal kosher, más para blanquear las hierbas
- 8 tazas (empacadas) de hierbas o verduras tiernas frescas mezcladas, como albahaca, perejil, rúcula, col rizada o espinaca
- ½ taza de nueces o semillas, como piñones, nueces, pistachos o semillas de girasol
- 3 dientes de ajo
- 1 ½ tazas de aceite de oliva
- 2 tazas de queso curado recién rallado, como parmesano o pecorino
Instrucciones
- Pon a hervir una olla grande de agua con sal. Prepara un bol grande con agua helada cerca. Añade las hierbas al agua hirviendo y cocina hasta que estén verde brillante, unos 10 segundos. Transfiere al baño de hielo con una espumadera. Escurre y exprime bien para secar.
- En un procesador de alimentos, combina hierbas, nueces o semillas, ajo y 2 cucharaditas de sal. Procesa hasta picar finamente.
- Con el motor en marcha, rocía el aceite de oliva y procesa hasta obtener una textura suave, raspando los lados si es necesario.
- Añade el queso y pulsa para integrar.
- Guarda en un recipiente hermético en el frigorífico hasta 1 semana. O transfiere a bolsas resellables y congela hasta 4 meses; descongela en el frigorífico.
- Úsalo con pasta, untado en sándwiches o mezclado con yogur para un dip rápido.
Información nutricional (por porción)
194 calorías; 20 g grasa; 4 g grasa saturada; 7 mg colesterol; 3 g proteína; 2 g carbohidratos; 321 mg sodio.