Preparar costillas campestres a la parrilla es la forma ideal de disfrutar un fin de semana con sabores auténticos y tiernos.
Primero, precocina las costillas
La carne de costilla necesita tiempo para cocinarse bien, más del que tardan los azúcares en la salsa glaseada (un barniz fino aplicado con brocha, no fregona) o barbacoa en quemarse. Para resultados perfectos, precocínalas antes de llevarlas a la parrilla. El método más efectivo es hervirlas a fuego lento.
Usa 1.5-2 kg de costillas de cerdo estilo campestre (con hueso). Colócalas en una bandeja, añade 2.5 cm de agua, hierve y pasa a fuego lento por 1 hora. Vigila el agua y repón si baja. Así quedan tiernas por dentro.
Si prefieres preservar más sabor, hornéalas cubiertas a 160°C (325°F) por 1-1.5 horas hasta que alcancen 71°C (160°F) internos con termómetro.
Asado perfecto a la parrilla
Un buen dry rub es opcional, pero imprescindible es una salsa barbacoa excelente, como mi receta de chipotle y naranja.
- Enciende la parrilla a fuego medio.
- Unta salsa en ambos lados y coloca las costillas.
- Voltea frecuentemente, reaplicando salsa cada vez para un glaseado caramelizado.