Ingredientes
- 2 paquetes (16 onzas cada uno) o 4 tazas de yuca rallada congelada
- 1 lata (14 onzas) de leche condensada azucarada, dividida
- 1 lata (16 onzas) de leche de coco
- 3/4 taza de azúcar granulada
- 2 huevos
- 1 yema de huevo
- 1/4 cucharadita de sal
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- 3 cucharadas de harina para todo uso
- 1/4 taza de azúcar granulada (para la cobertura)
- 1 taza de crema ligera
- 1/2 paquete (8 onzas) de queso crema, ablandado
- 1/2 taza de coco rallado
Instrucciones paso a paso
- Precalienta el horno a 350 °F (175 °C). Engrasa un molde rectangular de 9 x 13 pulgadas con spray antiadherente con harina y reserva.
- En un bol grande, combina la yuca rallada, 1 taza de leche condensada, la leche de coco, 3/4 taza de azúcar, los huevos, la yema, la sal y la vainilla. Mezcla hasta integrar bien.
- Vierte la mezcla en el molde preparado.
- Hornea de 55 a 65 minutos, hasta que esté firme y la superficie ligeramente dorada.
- Retira del horno y deja enfriar en una rejilla.
- Para la cobertura: en una sartén mediana, mezcla la harina, 1/4 taza de azúcar, la crema ligera, el resto de la leche condensada y el queso crema.
- Cocina a fuego medio, revolviendo constantemente, hasta que espese y quede suave.
- Vierte la cobertura sobre el pastel caliente y espolvorea con coco rallado.
- Activa el grill del horno.
- Gratina 3-6 minutos, vigilando y rotando el molde si es necesario, hasta que la cobertura esté dorada.
- Retira y enfría completamente en rejilla antes de cortar en cuadrados.
Rinde 12-16 porciones.
Consejos y variaciones expertas
- Este pastel de yuca, o cassava cake, es un clásico filipino. La yuca fresca se pela, ralla y usa en esta receta tradicional.
- Sustituye parte de la leche condensada por más crema ligera o leche de coco para una versión menos dulce.
- En la variante vietnamita (bánh khoai mì), usa 1 1/2 tazas de queso cheddar rallado en lugar de queso crema; omite el coco.
- Encuentra yuca rallada congelada en supermercados o en línea para mayor comodidad.
- Perfecto como postre tras comida asiática o con café/té.