¡Nada evoca el verano como el zapatero de durazno, pero sin encender el horno! Esta receta inteligente se prepara en solo 25 minutos, reposa en la nevera para intensificar sabores y resulta en un postre en capas irresistible. Rebanadas de durazno fresco (¡sin pelar!) maceradas en azúcar, limón y canela, alternadas con crema batida azucarada y cubos de bizcocho esponjoso.

Resumen de la receta
Tiempo de preparación: 25 minutos
Tiempo total: 4 horas 35 minutos
Rendimiento: 12 porciones
Ingredientes
- 8 tazas de rodajas de durazno fresco (aproximadamente 900 g o 2 libras de durazno), más extra para servir
- ¼ taza de azúcar morena oscura
- ¼ taza de azúcar granulada
- 2 cucharadas de jugo de limón fresco (de 1 limón)
- ½ cucharadita de canela molida
- 3 tazas de crema para batir
- ¼ taza de azúcar glas
- 1 cucharadita de extracto puro de vainilla
- 1 bizcocho de 397 g (14 oz) comprado en tienda, cortado en cubos de 2.5 cm (1 pulgada), aproximadamente 6 tazas
Instrucciones
- Paso 1: En un bol grande, mezcla suavemente las rodajas de durazno, el azúcar granulada, la azúcar morena, el jugo de limón y la canela. Deja reposar, revolviendo ocasionalmente, hasta que suelten jugo, unos 20 minutos.
- Paso 2: Bate la crema para batir, el azúcar glas y la vainilla con una batidora eléctrica a velocidad media-alta hasta formar picos firmes, unos 2 minutos.
- Paso 3: Coloca 2 tazas de cubos de bizcocho en el fondo de un recipiente de 13-14 litros; cubre con 1 taza de mezcla de durazno (con sus jugos) y 2 tazas de crema batida. Repite las capas dos veces más, terminando con crema.
- Paso 4: Refrigera hasta que esté frío, aproximadamente 4 horas. Decora con rodajas de durazno extra.
Notas del chef
¿No tienes un molde rectangular? Usa un bol grande de vidrio y ajusta las capas según la forma curva del fondo.