Una pizca de cáscara de naranja fresca realza el dulzor natural de las frambuesas en esta sencilla y confiable receta de mermelada congelada. Unta sobre tostadas, agrégala a tu avena o incorpórala a la masa de waffles para un toque irresistible.

Resumen de la receta
Preparación: 35 minutos | Reposo: 10 minutos | Enfriamiento: 15 minutos | Total: 1 hora
Rendimiento: alrededor de 6 medias pintas
Ingredientes
- 3 tazas de puré de frambuesas (aprox. 6 tazas de frambuesas enteras)
- 5¼ tazas de azúcar
- ½ cucharadita de cáscara de naranja finamente rallada
- 1 paquete (1.75 oz) de pectina de fruta en polvo regular
- ¾ taza de agua
Instrucciones
- Paso 1: En un tazón grande, combina el puré de frambuesas, el azúcar y la cáscara de naranja. Deja reposar a temperatura ambiente 10 minutos, revolviendo ocasionalmente.
- Paso 2: En una cacerola pequeña, disuelve la pectina en el agua. Lleva a ebullición a fuego alto; hierve 1 minuto revolviendo constantemente. Retira del fuego.
- Paso 3: Incorpora rápidamente la mezcla de pectina a la de frambuesas, revolviendo unos 3 minutos hasta que el azúcar se disuelva y no queden grumos.
- Paso 4: Vierte la mermelada caliente en recipientes para congelar de media pinta, dejando ½ pulgada de espacio superior. Sella y etiqueta. Deja reposar a temperatura ambiente 24 horas o hasta que cuaje. Almacena hasta 3 semanas en refrigerador o 1 año en congelador.
Información nutricional (por porción)
48 calorías; 12 g carbohidratos; 1 g fibra insoluble; 11 g azúcares.