Lleva los sabores tropicales a tu desayuno cotidiano con esta mezcla de avena instantánea casera, llena de ingredientes naturales y saludables.

Resumen de la receta
Tiempo de preparación: 20 minutos | Total: 20 minutos | Porciones: 20
Muchas mezclas comerciales de avena contienen exceso de azúcar y poca nutrición. Esta versión casera lo cambia todo con coco abundante, mango seco, pepitas y semillas de chía que enriquecen cada bocado. Las chía aportan una textura única, similar a un pudín al hidratarse. Además, las proteínas de las semillas impulsan tu energía diaria. Almacena en un recipiente hermético en la cocina para desayunos rápidos. Perfecta para avena nocturna: mezcla ½ taza con ¾ taza de líquido preferido y refrigera overnight. Experimenta con otras frutas secas, nueces y semillas.
Consejo de compra: Busca coco en hojuelas tostado sin azúcar en supermercados para ahorrar tiempo.
Ingredientes
- 1½ tazas de coco en hojuelas sin azúcar
- 6 tazas de copos de avena tradicionales, divididas
- 1½ tazas de mango seco (7 oz / 200 g), picado
- 1 taza de semillas de calabaza tostadas sin sal (pepitas)
- ⅓ taza de semillas de chía
- 4 cucharaditas de azúcar morena clara
- ½ cucharadita de sal kosher
- Leche láctea o vegetal, para servir (opcional)
Instrucciones
- Paso 1: Precalienta el horno a 350°F (175°C). Extiende el coco uniformemente en una bandeja. Hornea hasta dorar, unos 3 minutos. Deja enfriar.
- Paso 2: Procesa 2 tazas de avena en un procesador hasta obtener harina fina (1 minuto). Transfiere a un bol grande. Añade coco, mango, pepitas, chía, azúcar, sal y las 4 tazas restantes de avena. Mezcla bien. Almacena en recipiente hermético hasta 3 meses.
- Paso 3: Para servir, vierte ½ taza de mezcla en un bol y agrega ¾ taza de agua hirviendo. Reposa 5 minutos hasta espesar. Para versión cremosa: mezcla con ¾ taza de agua, cubre con papel y microondas 2 minutos a máxima potencia. Añade leche al servir si deseas.
Semillas de calabaza (pepitas)
Conocidas como pepitas, son las semillas de calabaza sin cáscara dura. De color verde intenso, tienen un sabor suave y crujiente. Ricas en antioxidantes antiinflamatorios y magnesio para huesos sanos. Ideales en batidos, pesto o ensaladas.